La
escoliosis puede ser detectada por tu médico al realizar un examen
rutinario. Si es necesario, el diagnóstico será confirmado
mediante una radiografía de tu espalda.
Cabeza centrada con referencia a las dos nalgas.
Hombros nivelados.
Escápulas niveladas, que sobresalen lo mismo.
Caderas niveladas y simétricas.
Misma distancia entre los brazos y el cuerpo.
Cabeza alineada sobre una de las nalgas.
Un hombro más elevado.
Una escápula más alta y prominente.
Una cadera más prominente que la otra.
Diferente distancia entre los brazos y el cuerpo.

